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Oivim Escríbenos

Videollamadas que se leen.

Lo que la otra persona dice aparece escrito en tu pantalla, mientras lo dice. Para personas sordas, y para quien quiere hablar con ellas.

Mamá 12:04
    Conversación de ejemplo. Mantén presionado el botón: no usa tu micrófono.

    Un subtítulo no se alcanza a leer. Un mensaje, sí.

    Transcribir todo lo que se oye produce muletillas, ruido y gente hablando encima. Oivim escribe lo que alguien decide decir: una frase, un mensaje.

    Oivim
    1. 09:14Doctora

      Mañana traiga los papeles de la cita anterior.

    2. 09:14Doctora

      Y venga en ayunas, por favor.

    3. 09:15Tú

      ¿A qué hora?

    4. 09:15Doctora

      A las ocho y media.

    Ejemplo escrito a mano para comparar. Arrastra la línea.

    Quien habla mantiene presionado el botón, dice una frase y suelta. Eso es un mensaje. Quien lee, lo lee entero, a su ritmo, sin perseguir un subtítulo que no para.

    El botón dice siempre qué está pasando.

    Para quien no oye, una pantalla quieta puede querer decir «nadie habló» o «se rompió». Oivim no deja esa duda: cada estado tiene su palabra.

    1. 01

      Conectando

      El botón está apagado y lo dice. Todavía no se puede hablar, y nadie se queda hablando al vacío.

    2. 02

      Mantén presionado

      Se enciende en ámbar: ya se puede. Quien habla lo sostiene mientras dice una frase.

    3. 03

      Escuchando

      Cuenta los segundos en el centro. Al soltar, esa frase se convierte en un mensaje.

    4. 04

      Un momento

      La frase se está escribiendo. Llega a la pantalla del otro en unos segundos.

    5. 05

      Sin conexión

      Si se corta, la pantalla lo dice con palabras. Nunca se queda en blanco esperando.

    Ilustración de la pantalla

    Y sin llamada, para quien tienes enfrente.

    En el mostrador, en el médico, en una tienda. Abres Transcripción, pones el teléfono entre los dos, y lo que dice la otra persona aparece escrito.

    La voz
    Se transcribe en tu propio teléfono. Si no tiene el idioma descargado, usa la red, y la pantalla te lo dice.
    Lo que se dijo
    Se queda en tu teléfono hasta que decides guardarlo.

    Una llamada que solo suena es una llamada perdida.

    Por eso el aviso de Oivim se ve y se siente, también con la app cerrada y el teléfono bloqueado.

    • Ocupa toda la pantalla, encima del bloqueo.
    • La pantalla parpadea, y la linterna también.
    • Vibra largo y se repite hasta que contestas o se cuelga.
    • Tu reloj también vibra: el aviso se renueva cada 6 segundos para que lo sientas en la muñeca.
    • Si no llegaste a tiempo, queda escrito: «Llamada perdida».
    Ilustración de la pantalla

    Lo que viene puesto.

    1. Tamaño de letra 18 · 22 · 26 Tres tamaños, a un toque desde la llamada.
    2. Tu código 8 letras Para compartirlo por WhatsApp o dictarlo en voz alta.
    3. Contactos Con permiso Nadie entra en tu lista sin que aceptes.
    4. Buscarte por nombre Apagado Te encuentra quien tiene tu código o tu nombre de usuario.
    5. Grabaciones Ninguna No se graba ni el vídeo ni el audio de las llamadas.
    6. Aviso de llamada Sin contenido Ni el nombre de quien llama ni lo que se dice pasan por Google.

    La privacidad viene puesta. No hay que ir a buscarla.

    Una conversación puede ser de una consulta médica, de un trámite o de algo de familia. Por eso Oivim pide tu permiso explícito antes de transcribir, y puedes retirarlo cuando quieras.

    La política de privacidad está escrita para entenderse, y dice las cosas antes de que la app las haga.

    Leer la política de privacidad privacidad@oivim.com

    Para hablar sin depender de nadie.

    Oivim está en pruebas en teléfonos Android. Si quieres probarla, o si trabajas con personas sordas, escríbenos.