Oivim

Política de privacidad

Última actualización: 27 de agosto de 2026

Oivim transcribe lo que se dice en una llamada para que una persona sorda pueda leerlo. Eso significa que la app maneja conversaciones privadas. Este documento dice, sin rodeos, qué se guarda, con qué derecho, cuánto tiempo, quién más lo ve y cómo pedir que se borre.

Está escrito siguiendo la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales del Ecuador (LOPDP), porque es donde están los primeros usuarios. Si vives en otro país, más abajo dice qué cambia para ti — en resumen: nada, porque lo que exige la ley ecuatoriana ya es lo que se aplica a todo el mundo.

Quién responde por tus datos

El responsable del tratamiento es:

El número de RUC y la dirección completa del domicilio no se publican aquí, para no dejarlos expuestos a spam y a intentos de suplantación. Se entregan por escrito a quien los pida por el correo de arriba, y a la Superintendencia cuando los requiera. La ley pide que el responsable sea identificable y contactable, no que su dirección quede indexada en internet: el correo es un canal de contacto válido y se responde por él.

Oivim no tiene delegado de protección de datos: no trata datos a gran escala ni pertenece a ninguno de los sectores para los que la Superintendencia lo exige. Para cualquier asunto de privacidad, el correo de arriba es el canal, y lo lee una persona.

Qué se guarda, para qué, y con qué derecho

Cada dato que Oivim guarda tiene una razón y una base legal. Aquí están todos, sin excepción.

QuéPara quéBase legalCuánto tiempo
Tu correo electrónico Entrar a tu cuenta y recuperarla si pierdes la contraseña Ejecución del contrato: sin cuenta no hay servicio Mientras la cuenta exista
Tu nombre visible, tu nombre de usuario y tu código de Oivim de ocho caracteres Que tus contactos sepan quién eres y puedan encontrarte Ejecución del contrato Mientras la cuenta exista
Tu foto de perfil, solo si entras con Google y esa cuenta tiene una Que te reconozcan en la lista de contactos Tu consentimiento, que das al elegir entrar con Google Mientras la cuenta exista
Si necesitas transcripción Saber cuándo encenderla sin que tengas que pedirlo cada vez Tu consentimiento explícito. Es un dato sensible; ver la sección siguiente Mientras la cuenta exista
Tu lista de contactos: quién está, el apodo que le pusiste, si es favorito o si lo bloqueaste Que tus contactos sigan ahí de una sesión a la siguiente Ejecución del contrato Mientras la cuenta exista
El registro de tus llamadas: con quién, cuándo empezó y terminó, cuánto duró Tu historial, y contar los minutos de transcripción para poder poner un tope al gasto Ejecución del contrato Mientras la cuenta exista
El texto de lo transcrito, con quién lo dijo y a qué hora Que puedas volver a leer lo que se dijo Tu consentimiento explícito. Puede contener datos sensibles; ver la sección siguiente Mientras la cuenta exista
Tu dirección IP, mientras dura la llamada Que el audio y el vídeo lleguen a tu teléfono. Es cómo funciona cualquier llamada por internet Ejecución del contrato No se guarda. Existe mientras la conexión existe
Registros técnicos de errores y de funcionamiento Que la app se pueda arreglar cuando se rompe Interés legítimo en mantener el servicio en pie y seguro Rotan solos y se borran; nunca más de unas semanas

El vídeo y el audio de la llamada no se graban ni se guardan. Van cifrados en todo el trayecto. Pasan por un servidor que los reparte entre los dos teléfonos y que los procesa al vuelo, sin escribirlos en ningún sitio. Lo único que queda escrito es el texto.

Los datos sensibles, y por qué se te pregunta

La ley ecuatoriana llama datos sensibles a los que revelan, entre otras cosas, la salud de una persona, y a cualquiera cuyo mal uso pueda servir para discriminarla. En Oivim hay dos:

Para tratar datos sensibles la ley exige tu consentimiento explícito, con los fines dichos con claridad. Por eso la app te lo pregunta al crear la cuenta en vez de darlo por hecho, y por eso puedes retirarlo cuando quieras: escribiendo al correo de privacidad, o borrando tu cuenta desde la app. Retirarlo no borra lo que ya pasó, pero detiene todo lo que venga después.

Si no das ese consentimiento, puedes usar Oivim igual para llamar; lo que no habrá es transcripción, que es la razón por la que casi todo el mundo instala la app. Esa es la única consecuencia de negarte.

Lo que no se guarda, y no es una promesa vaga

Quién más lo ve

QuiénQué recibePara quéDónde está
La otra persona de la llamada Lo que dices, transcrito Es el producto: para eso existe la app Donde esté esa persona
Deepgram El audio, solo mientras mantienes apretado el botón de hablar Convertirlo en texto. No se envía nada cuando el botón no está apretado Estados Unidos
Supabase La base de datos y las cuentas Guardar tu cuenta, tus contactos y tus transcripciones Estados Unidos (Virginia)
Hetzner El servidor que reparte la llamada, y tu dirección IP mientras hablas Alojar ese servidor. Lo que pasa por él no se guarda en él Alemania (Núremberg)
Resend Tu correo electrónico Enviarte la confirmación de cuenta y la recuperación de contraseña Estados Unidos
Google (Firebase Cloud Messaging) Un identificador que Google le da a tu teléfono para poder avisarle Que suene cuando te llaman con la app cerrada. No viaja con él ni quién te llama ni nada de la conversación Estados Unidos
Google, solo si eliges entrar con Google Confirma que esa cuenta es tuya Que puedas entrar sin crear otra contraseña Estados Unidos

Ninguno de ellos recibe tus datos para usarlos por su cuenta: los tratan por encargo y solo para lo indicado arriba.

El programa que reparte las llamadas se llama LiveKit y corre en un servidor propio: la empresa que lo fabrica no recibe nada. Ese servidor ve tu dirección IP mientras dura la llamada, porque tu teléfono habla directamente con él.

Que los servidores estén fuera del Ecuador

Ninguno de los proveedores de arriba está en el Ecuador, así que tus datos salen del país. La ley lo permite y esta es la base concreta: la transferencia es necesaria para ejecutar el contrato entre tú y Oivim — sin esos servidores no hay app que usar. Es el caso previsto en el artículo 60, numeral 4 de la LOPDP.

Van a dos sitios distintos, y la diferencia importa:

Lo que se hace en lugar de esa declaración: con cada proveedor hay un contrato de tratamiento de datos que lo obliga a tratarlos solo por instrucción nuestra, y el servidor de llamadas es propio, de modo que el audio no queda en manos de nadie más. Aun así conviene que lo sepas dicho claro, y no escondido: fuera del Ecuador, quien reclama lo hace con las herramientas de allá, aunque el responsable sigue siendo quien firma esta política y a quien puedes reclamar aquí.

Si en algún momento el servidor de llamadas se mueve a otro país —porque la distancia se note en la conversación—, esta página se actualiza antes de moverlo, no después.

Cuánto tiempo se guarda

Puedes corregir tu propio mensaje durante los 30 segundos siguientes a decirlo. Pasado ese plazo, el texto queda fijo: en una conversación entre dos personas, poder reescribir lo dicho horas después sería poder reescribir la memoria de la otra.

Tus derechos

La LOPDP te reconoce estos derechos sobre tus datos, y todos se ejercen igual: escribiendo a privacidad@oivim.com desde el correo de tu cuenta.

DerechoQué puedes pedir
InformaciónSaber qué se hace con tus datos. Es este documento, y puedes pedir aclaraciones
AccesoUna copia de todo lo que Oivim tiene sobre ti
RectificaciónCorregir lo que esté mal o incompleto
EliminaciónQue se borre tu cuenta entera con todo lo que cuelga de ella
OposiciónOponerte a un tratamiento concreto, cuando se hace por interés legítimo
PortabilidadLlevarte tus datos en un formato que otra app pueda leer
SuspensiónQue se congele el tratamiento mientras se resuelve un reclamo tuyo
No ser objeto de decisiones automatizadasQue ninguna decisión que te afecte se tome sola, sin una persona
Revocar el consentimientoRetirar el permiso que diste, en cualquier momento y sin dar motivos

El plazo de respuesta es de quince (15) días, como manda la ley. Si el pedido es complejo, puede extenderse diez días hábiles más, y en ese caso te lo decimos antes de que venza el primero, explicando por qué.

Ten en cuenta una cosa que no depende de nadie: lo que dijiste en una llamada también está en la copia de la otra persona, igual que un mensaje enviado. Borrar tu cuenta borra la tuya.

Si no estás conforme

Primero escríbenos: casi todo se resuelve así, y es más rápido. Pero no estás obligado a pasar por ahí. Puedes reclamar directamente ante la Superintendencia de Protección de Datos Personales del Ecuador, que es la autoridad de control:

Decisiones automáticas

La transcripción la hace una máquina, y se equivoca: confunde palabras, sobre todo con ruido de fondo o con acentos que no conoce. Por eso el texto se muestra tal cual, sin corregirlo por su cuenta, y quien habló puede arreglarlo.

Ninguna decisión que te afecte —cerrar tu cuenta, negarte el servicio, limitarte algo— se toma automáticamente. Siempre hay una persona detrás, y puedes pedir explicaciones y que se revise.

Niñas, niños y adolescentes

Oivim no está dirigido a menores de 15 años. La ley ecuatoriana reconoce a los adolescentes desde los quince años la capacidad de dar por sí mismos su consentimiento explícito, y esta app trata datos sensibles, así que ese es el límite.

Por debajo de esa edad hace falta el consentimiento del representante legal, y Oivim no tiene hoy forma de verificarlo. Si llega a nuestro conocimiento que hay una cuenta de alguien menor de quince años sin ese respaldo, se borra. Si eres madre, padre o representante y crees que es el caso, escribe al correo de privacidad y se atiende con prioridad.

Seguridad

Cada fila de la base de datos está protegida por reglas que impiden que una cuenta lea lo que no es suya, aplicadas por la propia base de datos y no por la app — de modo que un fallo en la app no las saltea. Las contraseñas nunca se guardan en claro. El vídeo y el audio viajan cifrados, y el tráfico con los servidores va siempre sobre conexiones cifradas.

Si aun así ocurriera una vulneración de seguridad que afecte tus datos, la ley marca dos plazos y los dos se cumplen: se notifica a la Superintendencia dentro de cinco días desde que se tiene constancia, y a ti sin dilación cuando el incidente suponga un riesgo alto para tus derechos. Se te dirá qué pasó y qué hacer, no un aviso genérico.

Si no vives en el Ecuador

Oivim está abierto a cualquiera. La LOPDP ecuatoriana está construida sobre el mismo modelo que el Reglamento General de Protección de Datos europeo, así que lo que se describe arriba —bases legales, derechos, plazos, aviso de brechas— es en lo esencial lo mismo que exige el RGPD, y se aplica a todos por igual, no solo a quien vive en el Ecuador.

Si estás en la Unión Europea y quieres ejercer tus derechos por la vía del RGPD, escribe al mismo correo y dilo: se atiende igual, en el plazo que marque la norma que te ampare, el que sea más favorable para ti.

Cambios

Si esta política cambia de forma relevante, se avisará dentro de la app antes de que el cambio entre en vigor, y si el cambio afecta a datos sensibles se te volverá a pedir el consentimiento en vez de darlo por renovado. La fecha de arriba dice cuándo se actualizó por última vez.